Madre Soledad Sanjurjo Santos: Máximas sobre el Abandono en Dios (Parte I)
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Abandonarse en Dios no significa dejar de actuar, sino aprender a caminar confiando en que Él sostiene, acompaña y dispone cada cosa a su tiempo. En las palabras de la Venerable Madre Soledad Sanjurjo Santos encontramos una confianza profunda en la Divina Providencia, incluso ante las responsabilidades, los temores y las dificultades.
Iniciamos esta nueva serie de máximas con el tema “Abandono”, que compartiremos en tres partes. En esta primera entrega, sus palabras nos invitan a confiar, a tener paciencia y a recordar que, aun cuando el camino parezca incierto, Dios no abandona a sus hijos.
Abandono por la Madre Soledad Sanjurjo Santos

“Bendito sea el Señor que nos ha conservado hasta ahora y en Él confiamos nos ha de sostener hasta el fin”.
“Hemos de tener paciencia, todo llegará a la hora que el Señor tenga dispuesto y con su poderosa ayuda todo se hará bien”.
“El Señor hará que nos vayamos defendiendo lo mejor posible”.
“El Señor en su providencia no nos ha de fallar, como lo vemos palpablemente”.
“Todavía tendrá que pasar un poco de tiempo, pero todo llega en este mundo, también llegará para nosotras eso que tanto anhelamos y que redundará en gloria de Dios y bien del Instituto”.
“Tengo la plena seguridad de que ha de poner todo su saber y poseer en asunto de tanta Gloria de Dios, como esperamos ha de ser el proyectado Noviciado. ¿Verdad que sí?”.
“En estos días pensaba mucho en el trabajo, la responsabilidad y los sinsabores que traerá consigo esta obra y me aterraba, pero me pareció oír en mi interior esta frase: ‘Dios lo hará’, y así será, Dios lo hará, pero nosotras tenemos que empezarlo aunque sea tropezando”.
“Madre, sí le he de decir la verdad, me entra un miedo tan grande cada vez que pienso en lo que eso supone (instalación del Noviciado), que lo dejaría todo como ha estado hasta aquí, y no haría nada; pero me animo a emprender ese trabajo con la esperanza de que el Señor y la Santísima Virgen lo harán todo o casi todo, y el resultado final será el aumento de personal para nuestro Instituto, al que he amado siempre con todo mi corazón, esta idea me anima a emprender la lucha”.
“El trabajo que nos espera es arduo, pero con la gracia y ayuda del Señor que no nos ha de faltar, y la buena Voluntad de todas, esperamos ir adelante con la empresa”.
“¿Lo dejamos todo en las manos de Dios, ¿verdad?”.
“No hay cosa que dé más tranquilidad al alma que el dejarse en las manos de Dios sin reserva”.
“Dios Nuestro Señor proveerá, es nuestro Padre y no abandona a nadie nunca”.
“El Señor y su Santísima Madre nos darán la fuerza que en estos momentos nos hace tanta falta a todas, a ustedes y a mí”.
Para reflexionar
Las palabras de la Venerable Madre Soledad nos recuerdan que confiar en Dios no elimina las dificultades ni los temores, pero transforma la manera en que los enfrentamos. Su abandono nace de una certeza sencilla y profunda: Dios provee, sostiene y permanece presente aun cuando no podemos ver con claridad lo que vendrá.
Tal vez hoy también nosotros necesitemos repetir, en medio de nuestras propias preocupaciones: “Dios lo hará”, poniendo de nuestra parte cuanto podamos y dejando en sus manos aquello que no podemos controlar.
En la próxima entrega de Abandono, continuaremos descubriendo, a través de sus máximas, esa confianza serena en la Providencia y en el amor de Dios que acompañó la vida de la Venerable Madre Soledad Sanjurjo Santos.


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