ETAPAS FORMATIVAS

¿Alguna vez te has preguntado qué transforma a una mujer común en un faro de esperanza para los que sufren?
No es solo llevar un hábito, es un viaje invisible del alma que pocos llegan a conocer.
Detrás de cada gesto de consuelo, de cada noche en vela como religiosa y enfermera, de cada momento de asistencia en un hospital, asilos y residencias, existe un camino de transformación radical: desde el primer "sí" lleno de incertidumbre hasta la entrega absoluta de una vida entera. Te invitamos a cruzar el umbral para descubrir las etapas de formación de las Siervas de María; una travesía de fe, disciplina y un amor tan profundo que solo puede nacer de lo divino.
A continuación, te invitamos a leer el proceso y la particularidad de cada etapa en este camino de entrega.
¿Acaso no fue suficiente una sola vez?
Muchos se preguntan por qué, si una religiosa ya ha pronunciado sus votos, necesita renovarlos. ¿Acaso no fue suficiente una sola vez? La respuesta es sencilla y profunda a la vez: el amor verdadero no se da una vez y ya, el amor se reafirma, se elige y se renueva constantemente.
Para las religiosas Siervas de María Ministras de los Enfermos, esta renovación tiene un sentido especial, sobre todo para aquellas que se encuentran en la etapa formativa del Juniorado. Durante este tiempo, cada hermana ya ha hecho su primera profesión de votos (castidad, pobreza y obediencia), pero aún sigue profundizando su entrega total antes de hacerla perpetua.
“Señor, te pertenezco. Y a Ti, en los enfermos, quiero seguir sirviendo.”
Por eso, dos veces al año, el 29 de junio —Solemnidad de San Pedro y San Pablo— y el 8 de diciembre —fiesta de la Inmaculada Concepción—, las Hermanas junioras renuevan públicamente sus votos. No es un simple acto externo, es una oración viva, un “sí” que vuelve a decirse con fuerza y convicción:
“Señor, te pertenezco. Y a Ti, en los enfermos, quiero seguir sirviendo.”
Porque para una Sierva de María, renovar los votos no es solo reafirmar la fidelidad de Dios en ella, es también renovar su disponibilidad generosa y gratuita para el servicio a los enfermos. Es recordar que su vida no está para sí misma, sino para sanar, acompañar y consolar a quienes sufren.
Cada renovación es una oportunidad para volver al primer amor, para actualizar el fuego del llamado y para mirar al enfermo como se mira a Cristo sufriente, sabiendo que en cada cuarto de hospital o habitación de casa se libra una batalla entre el dolor y la esperanza… y allí quieren estar ellas.
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¿Te has preguntado alguna vez por qué seguimos diciendo sí, una y otra vez?
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Tal vez porque cuando has descubierto que Dios te ama y te llama, no puedes quedarte igual.
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Hoy te invitamos a rezar por las religiosas en formación.
Y si sentís que este estilo de vida toca tu corazón…
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¿Por qué no preguntarle al Señor si también te llama a ti?

Si deseas saber más sobre las etapas formativas llena la forma adjunta.
Aspirantado
Se encuentran en: León - México Batseng’la-Africa,
Quezon City - Filipinas y
Larantuka - Indonesia.
Postulantes
Viven en la casa Noviciado y parte de su formación se imparte junto a las Novicias que se encuentran en Madrid - España,
Quezon City - Filipina,
Bamenda- Camerún.
Noviciado
Actualmente tenemos 3 y se encuentran en Madrid, España, Quezon City- Filipina, Bamenda-África.
Juniorado
Se encuentra en Salamanca, España.
Tercera Probación
El lugar donde se realiza la etapa actualmente puede variar.





