¿Has pensado alguna vez en ser embajador de la misericordia de Dios? En ser parte de la misión más grande del mundo: ¿la de ser los samaritanos y cireneos en el mundo del dolor?. Te anunció que sí, es posible pertenecer a este grupo ya que el Espíritu de Dios, continúa suscitando en el corazón de hombres y de mujeres de nuestros días, el deseo de trabajar en su viña desde su propio estado laical; impregnados del carisma-misión de las Siervas de María Ministras de los Enfermos