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Educación al Enfermo. Necesidad v/s Realidad

  • Writer: Dr Rodrigo Enrique Mallo Cordón
    Dr Rodrigo Enrique Mallo Cordón
  • Aug 19, 2024
  • 2 min read

Updated: Jun 6

Llegada la enfermedad, sea cual fuere, trastorna toda la existencia, de una persona, la vida parece terminar y genera marcada angustia y temor, de forma especial si es una enfermedad de curso crónico y prolongado.


El ser humano tiene una experiencia de vida a expensas de su historia personal construida y que sigue construyéndose de forma continua e ininterrumpida, matizada por una instrucción recibida que pudiera ser de gran, mediano o escaso calibre , pero propia, al fin .


Bien sea una persona instruida o apenas alfabetizada o tal vez analfabeta, en cualquiera de los casos, el enfrentamiento a una situación de enfermedad le desconcierta y resquebraja.


La experiencia en mi vida profesional como médico y voluntario católico en el acompañamiento a los enfermos me ha permitido apreciar cómo el intelecto, la instrucción y los conocimientos pueden influir pero no determinar la respuesta ante un proceso de enfermedad, he podido ver cómo personas carentes de tales cualidades tuvieron una respuesta positiva a similares situaciones y afrontaron de mejor manera sus dolencias involucrándose en el proceso de diagnóstico y tratamiento, mientras que por el contrario vi desmoronarse y dejarse vencer por la enfermedad a personas de elevado nivel cultural y académico.



Quienes acompañamos a enfermos en cualquiera de las dimensiones posibles, profesionales del mundo sanitario, familiares, amigos, religiosos en servicio, tenemos un reto en nuestras manos al que podemos llamar “educación del enfermo”, que, expresado así, suena fácil y viable, pero que se complejiza en la individualidad de cada persona. Partamos del principio del respeto a la autonomía, base de la bioética principalista que nos recuerda que la persona tiene el derecho de escoger “lo que para ella es lo bueno y lo mejor, seguido del principio de beneficencia que nos lleva a explicar con meridiana claridad los pro y los contra de la enfermedad, cómo debe colaborar en el proceso diagnóstico y terapéutico para vivir de la mejor manera el proceso y conseguir la curación si es viable, sino llevar la enfermedad con “elegancia “ al decir de una religiosa amiga que tuvo la experiencia de un cáncer de mama que le arrebató la vida pero que no se la arruinó, cada día lo vivía con alegría y entrega admirando las maravillas de la vida y compartiéndola con los que la rodeábamos, obviamente para transitar por ese camino de aceptación se necesita de una experiencia de fe y una espiritualidad construída con firmeza y resiliencia.


Para no hacer gala de la maleficencia, otros de los principios que debemos observar no podemos quedarnos de brazos cruzados y boca callada ante un enfermo sin mostrarle los modos y caminos que los ayudarían a asumir su enfermedad como proceso y hacerlos ver y sentir que sólo ellos son los únicos y verdaderos responsables de participar del complejo proceso diagnóstico colaborando con los estudios indicados y luego ser entes activos y empoderados en su tratamiento, los demás seguimos siendo colaboradores mientras que el protagonismo le corresponde al enfermo, de él depende el éxito , entendido este como la curación o llevado el proceso de la enfermedad incurable con paz y serenidad.


Por MSc Dr Rodrigo Enrique Mallo Cordón


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