Sor Emmanuella nació en Camerún, en el seno de una familia católica muy religiosa. Soy la última de 12 hermanos. Recuerdo que desde muy niña mis padres me llevaban a la iglesia, pues mi padre era el responsable del orden y de la limpieza, junto con otras personas. Allí me sentía muy a gusto, sobre todo cantando en el coro. En casa no se rezaba mucho; fue en la escuela católica donde aprendí a rezar y el catecismo.