Virgen de la Salud: Un Camino de Esperanza – Día 2 de la Novena
- amor que sana
- May 16, 2025
- 3 min read
Updated: May 15
Madre de la Iglesia: El testimonio de Javier
En este segundo día de la novena Virgen de la Salud, un camino de esperanza, Sor Ingrid Marie nos introduce al poder de la intercesión mariana bajo el lema Madre de la Iglesia. Acompaña a Javier, un joven seminarista de la Diócesis de Fajardo, quien comparte su experiencia de conversión, perseverancia y amor a través del Santo Rosario y la presencia maternal de María en su vida.
Un encuentro inesperado con María
Javier confiesa que su relación personal con María comenzó de forma inesperada al ver el documental sobre Garabandal. Ahí descubrió la insistencia de la Virgen en rezar el Rosario. Reflexionando junto a su familia, Javier se dio cuenta de que no practicaba lo que predicaba. A partir de ese momento, se comprometió a rezar el Rosario a diario.
Aunque al principio fue difícil mantener la disciplina, notó una transformación significativa en su vida espiritual: comenzó a asistir más a misa, se confesaba con más frecuencia y desarrolló una conexión profunda con la Eucaristía. «Me sentía lleno, feliz y más cerca de Dios», cuenta.
El poder del Rosario en comunidad
Para sostener su compromiso, Javier invitó a su hermana a rezar juntos el Rosario diariamente. Esta decisión no solo los unió más como hermanos, sino que también renovó los lazos familiares. «Nuestra relación creció. Aprendimos a desahogarnos, a reír, a abrazarnos», afirma.

María en su vocación y formación
Javier destaca que María ha sido clave en su proceso vocacional. Más allá del llamado al seminario, reconoce que la Virgen lo ha guiado a vivir según la voluntad de Dios en cada momento. «Ella me llevó a misa diaria, a confesarme más seguido, a amar la vida de los santos, a servir y a perseverar con gozo.»
A través del Rosario, desarrolló una espiritualidad firme y concreta, centrada en la Eucaristía, la oración y el testimonio ante otros jóvenes. «Sin María no podría hacer nada. Ella me sostiene y me lleva directo a Jesús.»
Testimonio de coherencia y alegría
Javier resalta que para que otros jóvenes descubran a María es necesario vivir con coherencia y alegría. «Si hablamos de paz y amor, pero vivimos amargados, no estamos siendo ejemplo de lo que María da.»
Su llamado es claro: dar testimonio con acciones, sin vergüenza, mostrando la fe con autenticidad. «El ejemplo arrastra.»
Un consejo vocacional a otros jóvenes
A los jóvenes que sienten inquietud vocacional, Javier les invita a imaginarse al final de sus vidas frente a Jesús: «¿Hiciste todo lo que yo tenía planeado para ti?» Con este pensamiento, les exhorta a dejarse usar por Dios como lo hicieron los santos. «Tú también puedes ser un San Francisco de Asís o un Carlo Acutis si te entregas.»
El misterio que lo acompaña
De los misterios del Rosario, Javier se identifica especialmente con el cuarto de los dolorosos: Jesús carga con la cruz camino al Calvario. «Aceptar mi cruz y llevarla con Jesús es parte de mi vocación. Aunque duela, con fe hay paz.»
El Rosario como refugio en momentos difíciles
Aunque lleva menos de un año en el seminario, reconoce que ha tenido momentos retadores. En ellos, el Rosario ha sido su refugio. «Hablar con María a través del Rosario me da paz, me consuela y me fortalece.»
Junto a la Eucaristía, la adoración y la dirección espiritual, el Rosario ha sido clave para mantenerse firme en su camino.
María transforma todo
Sor Ingrid Marie concluye afirmando que la fe no es algo aislado. La presencia de María transforma todas las dimensiones: espiritual, emocional y social. «La fe verdadera toca cada aspecto de la vida.»
Este segundo día de la novena nos recuerda que María no solo nos acompaña, sino que nos impulsa a vivir con coherencia, alegría y entrega total al plan de Dios. Aquí compartimos nuestra conversación.


Comments