Sor Nicoline Aku Lindu. Esta es mi historia vocacional.
El deseo de ser religiosa comenzó desde que era niña pues siempre admiraba a las Hermanas que venían a vacunar a los niños de mi pueblo, Bifang, Camerún. La alegría de verlas era tan grande que los niños corríamos tras ellas pidiéndoles globos para jugar mientras cantábamos: «Hermanas, dennos globos; Hermanas, dennos globos». Me atraía su forma de vestir.