Mi nombre es Sor Yenifer Milánez Martínez; soy dominicana; crecí en una familia con valores cristianos. Mis padres, aunque no estaban tan comprometidos en la Iglesia, procuraban asistir el domingo a misa, o por lo menos que mi hermano y yo lo hiciéramos. Y así se fue arraigando la fe en mí. Al finalizar la catequesis y recibir los sacramentos, me ofrecí para ayudar a mi catequista en lo que necesitase; tenía diez años en ese entonces.