Las palabras de Sor Daría Andiarena Sagaseta reflejan una vida marcada por la entrega, el sacrificio cotidiano y una profunda fidelidad a Dios. En sus máximas descubrimos una espiritualidad que no se queda en las palabras, sino que se hace vida en el servicio, en el cuidado de los demás y en la disposición de ofrecerlo todo por amor a Cristo.