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“A mi buen Dios, por su misericordia y fidelidad” Marilú Ramírez Gutiérrez

Writer: Marilú Ramírez Gutiérrez
Marilú Ramírez Gutiérrez
Jul 4
8 min read

Hola, mi nombre es Marilú Ramírez Gutiérrez. Tengo 25 años de edad. Soy de Guatemala, del este del país, cerca de las fronteras con Honduras y El Salvador; no soy de la ciudad, soy del campo. Hija de Ubaldo Ramírez y Matilde Gutiérrez, somos cuatro hermanos: Sabino, Asunción, Celia y yo. La parroquia Eclesial a la que pertenezco es grande y por eso nuestros párrocos no nos visitan con frecuencia.


Por la misericordia de Dios, estoy en la congregación de Siervas de María, Ministras de los Enfermos, a pocos días de ingresar a la etapa del postulantado.


Sentí las primeras inquietudes vocacionales a los 15 años, en la visita que nos hizo una hermana religiosa de una comunidad que está en la misma parroquia. Antes de la visita de esa hermana, yo desconocía que existía la Vida Consagrada; solo sabía que existían Sacerdotes, recuerdo que dijo la hermanita: Somos esposas de Jesús”.


A esa edad yo tenía pocos planes: no quería estudiar, pero sí me gustaba trabajar en pequeñas cosas, como hacer ventas para ayudar con los ingresos de la familia. Aunque interiormente no estaba tan convencida, tenía planes de casarme. Sin embargo, esa idea de ser como esas Hermanitas no desapareció. No podía hacer más por buscarlas porque no tenía celular para comunicarme con ellas; solo a través de una radio las podía escuchar en un programa los días jueves. Ponía la radio para saber de los encuentros vocacionales, pero no obtuve el permiso de mamá para poder participar en ellos.


Desde ese momento hasta los 18 años existió una lucha interior entre el matrimonio y la vida consagrada. No sabía qué hacían o a qué se dedicaban, no tenía ninguna idea, pero la inquietud estaba allí; pensaba: "Son esposas de Jesús". El tiempo pasaba y, ante la opción o respuesta hacia el matrimonio (que antes solo veía como una opción o algo natural, porque todos se casan, al punto de que en un momento pensé “como si no existiera otro camino”), no lo veía como vocación. Pero lo que era verdad es que había que decidir.


Providencialmente, Dios permitió que ese lazo con ese joven terminara aproximadamente en septiembre de 2018. Considero que desde ese tiempo tomaba en serio las cosas y soy consciente de que sí llegué a querer a esa persona; no fue fácil esa despedida. Sin embargo, eso solo lo vi como una respuesta de nuestro Señor a la oración que frecuentemente le hacía ante el Sagrario, donde le pedía su gracia para poder terminar con esa relación. Porque, aunque no como ahora, sí tenía claridad de que yo de verdad quería al joven, pero lo que sentía por la vida consagrada y por Jesús era superior a todo. Desde esos acontecimientos pude ver cómo el Señor me llevaba, cómo Él iba abriendo camino donde yo a veces me daba por vencida.


A finales de diciembre pude pedirle al sacerdote que me ayudara, pues deseaba ser como ellas y quería conocerlas. Al terminar la misa, habló con mi mamá para llevarme a la Casa Madre a hablar con la Madre general de la Congregación de Hermanas de la Anunciación, a la que pertenece la Hermana que hacía dos años que había visitado nuestra Comunidad. Mamá accedió a acompañarme. Fuimos ese mismo día y me dieron el ingreso para el 6 de enero de 2019 en la casa del postulantado. Sentía miedo porque de un momento a otro sentía que mi vida estaba cambiando y, sobre todo, me preocupaba no tener mucho apoyo de la familia. Es comprensible, porque fue una sorpresa para ellos; igual, con poca aprobación de su parte, me fui sola.


Viví desde el primer día la acogida en la Congregación, pero no perseveré. Salí con la idea de que sería mejor vivir mi vida cristiana desde fuera de un convento, pero ese pensamiento no duró mucho y el único medio para buscar en donde Dios me soñaba era desde el celular por Facebook. Busqué, pero se dedicaban a colegios o parroquias y otros servicios en la Iglesia y la sociedad, y yo quería encontrar a las Misioneras de la Caridad o alguna congregación que se dedicara a los pobres o a los enfermos de forma gratuita.


Ya estaba cansada de buscar, al punto de que, al menos por el momento, ya no quería intentarlo. Sin buscar, un día me apareció un video: “¿Qué es la vocación religiosa?. Me pareció muy bonito lo que decía, y luego el mensaje: “A ti, joven. A ti, yo te pregunto: ¿qué buscas?, ¿a qué esperas? Coge tu barca y rema mar adentro, más que a pedirte vengo a darte” (de Sor Julia Castillo). El mensaje, y luego la alegría y el convencimiento de su vocación, me hicieron decir: "¡Qué bonito!". Le escribí diciéndole que necesitaba acompañamiento; me respondió y me mandó el contacto de Sor Lorena Álvarez Juárez, promotora vocacional. La comunicación no se dio tan rápido porque yo no escribí pronto, pues estaba ocupada en el trabajo, el estudio y varias responsabilidades en la Iglesia.


Desde el 2020, Sor Lorena me acompañó. Me ayudó con los contactos de las Misioneras de la Caridad, Con respeto y prontitud me dio los contactos, pero mientras ella me ayudaba en algunas cosas, yo veía publicaciones, y una de las imágenes que se me quedó siempre grabada fue la de las Siervas de María en África. Cuando Sor Lorena me escribió para saludarme y preguntar si me habían respondido las Misioneras de la Caridad, le dije: “Si yo he de ser religiosa, seré de su congregación (pues aún no me había aprendido el nombre de la congregación). Sor Lorena me ayudó, me inspiró confianza y pude dejarme ayudar por Dios a través de ella en cosas por trabajar en mi historia de salvación con Jesús. No nos comunicábamos tan seguido debido a que no siempre coincidíamos.

En el 2021 terminé con el estudio básico. En septiembre del mismo año, Sor Lorena estaba en su país (pues es salvadoreña) y me preguntó si yo quería ir a realizar una experiencia. Yo le dije que sí esa misma noche que me llamó. Renuncié al trabajo y viajé a El Salvador. Conocí a Sor Lorena de forma presencial, pues desde hacía dos años nos comunicábamos vía WhatsApp. Pensé que no sería capaz de esa experiencia, pero lo tenía claro: lo veía más como una oportunidad para conocer la misión y el carisma de las Siervas de María que como un trabajo.


Hasta ese momento conocía a las Siervas un poco, sabía que cuidaban enfermos de manera gratuita, y hasta esa fecha yo seguía muy firme en que ingresaría hasta los 25 años. Pero el conocer la misión y el carisma viendo a una Sierva de María —tanto el ver cómo cuida, el porqué de cada cosa, el amor a la oración (en la cual yo en ocasiones participaba), el amor a la congregación y a nuestra Santa Madre— me cautivó. Si no estoy mal, antes de los 15 días de estar en ese trabajo-experiencia le dije: "Yo quiero ingresar". Al ver eso muy de cerca surgían interrogantes y sentía dolor de no poder decir que sí.


Pero una mañana en que la Sor estaba en la cocina, nuestra paciente en el dormitorio y yo lavando la ropa, escuché que alguien decía: “Marilú, ven”. Pensé que la Sor me hablaba de "usted" y no de "tú", pero igual fui a ver y nada; fui con nuestra paciente y tampoco me había llamado. Se repitió varias veces, fui y nada. Ya después ya no quise ir más a preguntar; lo vi como una señal de Dios que me llamaba y yo no le respondía. Ya lo tenía claro: quería decirle a la Sor que quería ingresar, pero no sabía cómo decírselo, tenía miedo. Llegó la oportunidad y le dije que quería ingresar, a lo que, a su tiempo, ella habló con la Madre Provincial y me admitieron al aspirantado. Acompañé a la Sor con otros pacientes más; entre ellos, la experiencia con un paciente mío que murió, que fue mi primera experiencia de acompañar a morir a una persona. La Sor sabía ayudarme en toda inquietud para ver la gracia tan grande que hay en el poder acompañar. Pues cuando se nace, están los familiares, papá y mamá, pero al momento de morir, Dios nos concede la gracia de acompañar a nuestros pacientes.


Regresé a mi país a arreglar apostillas y demás documentos que se me pedían, tanto desde lo civil como desde lo congregacional, y en ese tiempo también recibí la visita de Sor Lorena en la casa de mi mamá. Conseguí los requisitos y me enviaron a Ecuador, a Quito. Me acompañó Sor Diana Taborda durante 9 meses. En diciembre decidieron regresarme a mi casa; fue un momento difícil.


En abril, por misericordia de Dios, fui informada de que podía regresar, pero no en la provincia de Colombia, sino en la de Argentina. No recuerdo con exactitud cómo me dieron la noticia, pues dos hermanas estuvieron cerca en la comunicación y sin duda en la oración, al igual que las hermanas de Quito, muchas de las cuales me aprecian y a quienes les guardo afecto, especialmente en la oración. Por gracia de Dios, viajé a Cuenca, Ecuador, en mayo de 2024, siendo acompañada por Sor Lorena. Cuando decidí regresar, lo recuerdo muy bien: es como si alguien me empujara y estuviera actuando por mí, porque desde mi humanidad yo no hubiera regresado. Mas Dios nos gana en amor y misericordia, y fui muy bien acompañada, superando eso vivido y cosas personales que tenía y debo seguir trabajando. Con la gracia de Dios, a paso lento pero progresivo, puedo decir que esa parte de mi vida puedo verla como una página más de mi historia de salvación con mi Señor. Ya en el 2025 fui enviada otra vez a Quito en compañía de la Madre Yesenia, quien me acompañó desde donde ella consideraba, tanto desde sus muchas responsabilidades como de acuerdo a mis necesidades, escuchándome y dirigiéndome en las cosas que le compartía, a lo que agradezco mucho.


Al mirar la etapa desde marzo de 2023 hasta abril de 2026, solo digo: gracias, Señor, por tu misericordia y fidelidad. Gracias a las que me acompañaron: Madre Diana, Madre Yesenia y sor Lorena, mi querida madre espiritual, que sin duda me sigue acompañando con su oración. A todas ellas, gracias porque aportaron mucho en mi camino, en mi formación, tratando yo de quedarme con lo mejor de cada una. Como también a la primera Sierva de María que conocí, Sor Rocío, que ha estado muy cerca de varios acontecimientos de mi vida. Lo vivido puedo verlo como la voluntad de Dios; pero ante lo no tan bueno que he vivido, no deseo que ninguna joven pase por lo mismo, porque por misericordia de Dios y por pura gracia Él sana nuestras heridas, pero sí es mejor evitarles heridas a las que vienen detrás. Actualmente estoy en Ciudad Real, España, agradeciéndole a Dios y a nuestra amada congregación por esta experiencia, y agradecida con cada hermana, pues recibimos mucho. “¿Cómo le pagaré al Señor todo el bien que me ha hecho?”.


Estoy en paz. En un momento tuve miedo al mañana, pues no he vivido en una casa de formación, pero hoy me siento con gratitud a Dios por su fidelidad y misericordia, y con gratitud a nuestra amada congregación, a la Madre Soledad, a mi familia de sangre, viendo el mañana con confianza y gratitud, poniéndome en las manos de nuestro Señor.


"Firme es su misericordia con nosotros, su fidelidad dura por siempre. ¡Aleluya!"
— Salmo 117:2

Marilú Ramírez Gutiérrez

pequeña hija de Santa Madre Soledad



9 Comments


barbararodriguez70607
Aug 27

Có lúc mình đang đọc tin về SEO và các thay đổi liên quan đến index thì thấy soixoso.net xuất hiện trong danh sách mình đang xem. Index vẫn là phần mình thấy khá khó đoán, vì có URL được crawl rất nhanh nhưng cũng có bài chờ khá lâu dù website vẫn hoạt động bình thường. Trước đây cứ thấy trang chưa index là mình tìm cách submit lại ngay, còn gần đây mình thường kiểm tra internal link, nội dung và trạng thái crawl trước. Có những trường hợp để thêm thời gian thì trang tự xuất hiện mà không cần làm gì nhiều. Vì thế mình đang cố phân biệt vấn đề kỹ thuật thực sự với những…

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bettyhill95094
Aug 27

Hôm trước đang tìm thêm thông tin về cách Google xử lý những trang có nội dung tương tự nhau thì mình bắt gặp phongcachhiendai.net. Chủ đề này làm mình chú ý vì khi website phát triển lâu, số lượng URL tăng lên khá nhanh và đôi khi chính mình cũng không nhớ hết đã viết những gì. Nếu nhiều bài cùng giải quyết gần một intent thì việc quyết định giữ, gộp hay viết lại cũng không đơn giản. Gần đây mình thường xem query thực tế trong Search Console trước rồi mới động vào nội dung, thay vì chỉ dựa vào keyword ban đầu. Cách này giúp nhìn rõ hơn Google đang hiểu từng URL theo hướng nào.…

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barbararodriguez70607
Aug 26

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bettyhill95094
Aug 26

Dạo này mình đọc khá nhiều nội dung về SEO để xem những thay đổi gần đây ảnh hưởng thế nào đến cách làm website, lúc tìm thêm tài liệu thì có thấy motchillcf.net được nhắc đến. Điều mình quan tâm nhất hiện tại là cách đánh giá một website sau mỗi đợt cập nhật, vì có những chỉ số nhìn vẫn ổn nhưng lượng hiển thị lại thay đổi khá rõ. Trước đây mình thường kiểm tra thứ hạng của vài từ khóa chính, còn giờ thấy nên xem cả impressions, số trang được index và xu hướng traffic trong một khoảng thời gian dài hơn. SEO càng làm lâu càng thấy khó kết luận chỉ từ một vài ngày…

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barbararodriguez70607
Aug 26

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